Cómo elegir gafas de sol de verdad: UV400, polarizadas y categorías
4 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

La norma que no se negocia: UV400
Unas gafas de sol sirven primero para bloquear la radiación ultravioleta —precursora de cataratas, pterigión y daños en la retina— y después para dar glamour. La etiqueta que lo garantiza es UV400 (filtra el 100 % hasta 400 nm) o la marca CE con la categoría indicada.
Si hay una trampa clásica, es esta: un cristal oscuro sin filtro UV dilata la pupila y deja entrar MÁS radiación que ir sin gafas. Es decir: unas falsas del mercadillo te protegen peor que nada.
Categorías del cristal: el número pequeño que lo condiciona todo
- Categoría 0-1: casi cosmética. Ciudad nublada.
- Categoría 2: luz media. Entretiempo, primavera/otoño.
- Categoría 3: el nivel correcto para verano, playa y conducción (la de uso general).
- Categoría 4: muy oscura, solo alta montaña o nieve. NO es legal ni segura para conducir.
Polarizada: lo que realmente elimina los reflejos
La polarización corta la luz reflejada en superficies planas —agua, asfalto mojado, capó del coche. Conduciendo, pescando o haciendo deporte náutico la diferencia es enorme: menos deslumbramiento, más contraste. Para esquí y nieve es casi obligatoria.
Contras conocidos: algunas pantallas LCD (cajeros, salpicaderos antiguos) se ven raras con polarizada. No es un defecto del cristal; es física de la luz.
Colores del cristal y la salud de los más pequeños
Gris: respeta los colores reales (la opción neutra). Verde: contraste agradable y descansado. Marrón/dorada: más contraste, bonita para conducir e interiores. Amarillo: quizá para niebla, nunca para sol fuerte.
Y el apunte más cariñoso: el cristalino de los niños es mucho más transparente a los UV que el nuestro. Gafas de sol homologadas y gorra desde pequeños no son un capricho de óptico: es la medida de prevención más económica que existe.

